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3. Brillo de la imagen
Muchos
son los que opinan que la clave de la calidad de la
impresión offset
reside en tener un aspecto brillante. Esta afirmación
no es del todo cierta, ya que lo que realmente es importante
es la uniformidad de ese brillo. Por ejemplo, muchas
revistas y folletos de empresas tienen cubiertas barnizadas
para dar una sensación de alta calidad, aunque se podrían
utilizar tanto barnices brillantes como mates. Por lo
tanto, más que el brillo de la superficie del acabado,
el tema más importante es la uniformidad del mismo.
La tinta de impresión
digital ElectroInk que utilizamos, proporciona al
producto impreso un acabado con una gran uniformidad
que complementa el del soporte subyacente a la perfección,
independientemente de si el soporte es un papel estucado
brillante o un papel mate rugoso. Esta característica
es un rasgo muy importante a lo largo del proceso de
la tecnología de nuestra imprenta digital. Es muy diferente
de las impresoras y copiadoras xerográficas de tóner
seco, que producen imágenes que tienen el mismo brillo
sin tener en cuenta el tipo de papel en el que están
impresas, y la desventaja es que tienen niveles de brillos
variables entre las áreas de sombra (por ejemplo, con
una fuerte cobertura del tóner) y las áreas más iluminadas
(con muy poca o ninguna cobertura del tóner).
Las imágenes de la tinta de impresión digital ElectroInk
reproducen el brillo del soporte de impresión subyacente,
ya sea rugoso, mate o muy brillante, tal como ocurre
en la impresión offset convencional. Los soportes de
papel tienen una rugosidad superficial típica cuya altura
puede estar entre 1 y 10 micrones. El grosor de la capa
de la tinta de impresión digital ElectroInk es tan sólo
de aproximadamente un micrón, por lo que puede reproducir
las 'colinas y valles' de la textura superficial del
soporte, en lugar de rellenarlas. El resultado es que
no se producen grandes variaciones en lo que respecta
al brillo entre las áreas de la imagen entintadas y
el propio soporte del papel.
Incluso el tóner xerográfico en color más fino del mercado
está limitado a un tamaño de partícula que no puede
ser inferior a 7 ó 9 micrones, ya que de otro modo sería
demasiado fino para poder controlarla y formaría una
nube de polvo en suspensión. Dado que las partículas
del polvo tóner son tan grandes, pueden crear imágenes
gruesas que de ningún modo pueden igualar la rugosidad
superficial del papel. En consecuencia, las imágenes
del polvo tóner tienen un brillo particular que contrasta
con el brillo del papel. Esta ausencia de uniformidad
en el brillo se percibe como impresión de baja calidad.
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